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BIG4LIFE celebra su reunión anual

El proyecto europeo BIG4LIFE celebró su reunión anual los días 13 y 14 de noviembre en Barcelona, reuniendo a todos los socios del consorcio para mostrar los beneficios de los sistemas de vegetación integrada en edificios (BIG), como cubiertas y fachadas verdes. A través de ocho casos piloto representativos, BIG4LIFE busca aumentar la vida útil de los sistemas BIG mejorando su sostenibilidad a largo plazo y proporcionando servicios ecosistémicos en ciudades mediterráneas.

Durante la reunión, los coordinadores del proyecto presentaron los resultados de los distintos paquetes de trabajo. En estos doce meses, los socios han llevado a cabo las tareas preparatorias necesarias para que el proyecto avance de manera eficiente, como la caracterización de los ocho edificios BIG que participan en el proyecto y la instalación de sistemas de monitorización autónomos de calidad del aire, ahorro energético y biodiversidad. Sin embargo, la mayor parte del esfuerzo durante este año se ha centrado en el co-diseño y ejecución de las obras de rehabilitación de los edificios BIG1 Parc Agrobiotech y BIG2 Ronda Mercè en Lleida y BIG7 Auditori L’Artesà en El Prat de Llobregat, para garantizar el correcto funcionamiento de estos sistemas.

La sesión de la tarde estuvo abierta al público. Unas veinte personas no involucradas en el proyecto mostraron interés por su progreso y participaron en la mesa redonda, donde se destacó la importancia de comunicar los beneficios sociales y ambientales de los sistemas BIG, así como la necesidad de incentivos económicos para promover su adopción. “Esto solo ha comenzado, BIG4LIFE es un proyecto clave para la transición hacia ciudades más resilientes y sostenibles”, afirmó Gabriel Pérez, coordinador del proyecto.

El segundo día se visitaron dos de los casos piloto del proyecto: BIG8, el muro verde situado en el parque de atracciones Tibidabo, y BIG6, la cubierta verde semi-extensiva del colegio Pérez-Iborra, ubicado en el Eixample de Barcelona. De este modo, la reunión permitió a los participantes visitar algunos de los casos piloto que participan en el proyecto, intercambiar ideas y preparar los próximos pasos, como finalizar la instalación de sistemas de monitorización autónomos, preparar el análisis coste-beneficio o los cuestionarios para cuantificar los beneficios de los sistemas BIG para la salud y el bienestar de las personas.